
Preparación
- En un bol grande colocamos la leche con 3 cucharadas de azúcar, de tal forma que iremos mojando las galletas. Moja cada galleta sin pausa, es decir, coges la galleta, la sumerges y la sacas, para que se empape muy poquito, ya que si dejas que se humedezca demasiado, la tarta quedará muy blanda.
- Coloca las galletas en el molde (preferiblemente rectangular) para crear la base. Encima, vierte una natillas de vainilla y repártelas bien por toda la superficie. Coloca otra capa de galletas, y encima una natillas de chocolate. Repite este proceso hasta terminar con las natillas.
- Por último prepara la cobertura de chocolate y viértela por encima.
- Introduce el molde en la nevera y déjalo reposar al menos 2 horas para que la tarta se solidifique y no se desmorone rápidamente. Es recomendable dejarla en la nevera un día o dos antes de consumirla, ya que conforme pasa el tiempo, está mucho más rica, y su textura más consistente y compacta.






